viernes, 31 de julio de 2015

Cuarto Creciente

La sonrisa del gato Chesire en el cielo
y sobre la Corrientes la tuya
la del cuarto creciente
la que despeja las dudas.
Camino por la avenida agarrada de tu mano
me sorprendo de nuestra estupidez
competimos por el premio a la idiotez.
Tu cuarto creciente
en donde los deseos crecen
las ganas crecen
las emociones crecen.
Es de noche y la calle está sucia e iluminada
los almacenes cerrados
la basura en el piso.
Los maniquíes miran hacia cualquier lado, desordenados.
Ya bajaron sus párpados
de vendedores de mentiras
y la Avenida nunca se había visto tan linda.
Con el frío de invierno
llega todo tan cálido
tu abrazo tan cálido, tu beso tan cálido.
Caminar por corrientes tempestuosas,
caminar contra corrientes como el salmón,
tratando de alcanzar el origen.
Hoy soy libre y sos libre
y me bajo del bondi de la rutina a las 6 de la tarde.
Hoy llegué con mi música y toqué a tu puerta
a proponerte descontrol y a no tener medidas
Hoy me propones aguardar a que llegue la candela al centro de la madera
a que prendamos la ropa con el fuego de mi pelo
porque nunca es tarde para la locura
y la ciudad puede ser tan salvaje como la selva,
como las montañas que extraño
que no todo lo que brilla es oro
que no solo se trabaja por dinero
que el concreto también puede tener poesía.
Luna cómplice de lunáticos.
Cuarto creciente en tu risa que me lleva caminando.



Puertas Abiertas

La tinta de los días espesos
Los días de la tinta espesa que se vuelve espesa
por los por los besos que no se dan

Todos los pensamientos transformados en emociones
El sentimiento de la ausencia en la piel de la caricia que no se dió
La piel que brilla bajo las ropas
bajo las capas esperando a ser tocada por vos

Las luminiscencias de la memoria de tu sonrisa en mi nuca
que al acostarme me acosan y no me dejan dormir
La frecuencia de mis ondas energéticas que hacen resonancia con tus pestañas enroscadas
El intercambio de Buenos Aires entre tu respiración y la mía
La sincronicidad de las horas, de la unidad, de la era, del tiempo
y de la ciudad donde te encuentro

Te dejo entrar en mi universo
solo mírame a los ojos un minuto
vos dejáme entrar al tuyo
a los espejos de tu alma

Lo has viso casi todo
lo he reído casi todo

Enséñame las reglas del equilibrio
yo te enseño el desequilibrio de todo o que se revuelve entre ciencia ficción,
amigos marcianos y viajes a la luna
Te quiero mostrar los monstruos que se esconden bajo mi cama
Yo también soy heroína y también tengo súper poderes
Yo no tengo miedo
y puedo seguir contándote historias y seguir escribiendo
Aunque la tinta se espese
por los besos que no se dan

Vislumbramientos de Río de Janeiro - Los Arcos de la Lapa