y sobre Corrientes la tuya
la del cuarto creciente
la que despeja las dudas.
Camino por la avenida agarrada de tu mano
me sorprendo de nuestra estupidez
competimos por el premio a la idiotez.
Tu cuarto creciente
en donde los deseos crecen
las ganas crecen
las emociones crecen.
Es de noche y la calle está sucia e iluminada
los almacenes cerrados
la basura en el piso.
Los maniquíes miran hacia cualquier lado, desordenados.
Ya bajaron sus párpados
de vendedores de mentiras
y la Avenida nunca se había visto tan linda.
Con el frío de invierno
llega todo tan cálido
tu abrazo tan cálido, tu beso tan cálido.
Caminar por corrientes tempestuosas,
caminar contra corrientes como el salmón,
tratando de alcanzar el origen.
Hoy soy libre y sos libre
y me bajo del bondi de la rutina a las 6 de la tarde.
Hoy llegué con mi música y toqué a tu puerta
a proponerte descontrol y a no tener medidas
Hoy me propones aguardar a que llegue la candela al centro de la madera
a que prendamos la ropa con el fuego de mi pelo
porque nunca es tarde para la locura
y la ciudad puede ser tan salvaje como la selva,
como las montañas que extraño
que no todo lo que brilla es oro
que no solo se trabaja por dinero
que el concreto también puede tener poesía.
Luna cómplice de lunáticos.
Cuarto creciente en tu risa que me lleva caminando.
