
Antes de ir a la cama quiero hacer un manifiesto.
He decidido no seguir más carreras, no más universidades, no más obligaciones,
no más adoctrinamientos.
Llámenlo irresposabilidad. Yo lo llamo libertad.
No más tareas impuestas.
No más ciclo obligatorio de vida.
No más nacer, crecer, estudiar, trabajar, casa, carro, beca, matrimonio, hijos, jubilación, muerte.
No en mi vida.
Digo sí a los encuentros.
Digo sí a lugares que convocan, pero que no duran años.
Digo sí a gente nueva que aporta y que luego olvidaré o de pronto no.
Digo sí a no tener planes futuros a largo plazo, que como dice la canción, tiene mucho más sentido vivir en el presente.
Digo sí a los trabajos temporales que me ayuden a conseguir los pesos suficientes para seguir moviéndome y terminar trabajando en cosas que nunca pensé y lugares que no conocía.
No más ahorrar para comprar la casa soñada.
No más esperar un príncipe azul.
No más acumular.
No más pensar en qué dirá la familia.
No más pensar en decepciones y orgullos.
Digo sí a amar sinceramente.
Digo sí a querer a los amigos y estar ahí siempre para ellos, aunque no esté.
Digo sí a olvidar los miedos y hacer cosas que nunca he hecho, a las que nunca me he atrevido.
Digo sí a los viajes sin sentido, porque no tiene sentido buscarle sentido a todo.
No más a las compañías innecesarias, no más a decir que sí cuando realmente no.
Digo siempre sí a la música, a los libros de fantasía y a la ciencia ficción. Maldita sea, sí!
Le envío un tremendo "fuck you" al mundo y a su tendencia a querer organizar mi vida y la de toda la gente.
Estoy aquí porque estoy aquí y no en otra parte.
No estoy allá porque quiero conocer otras cosas.
Volveré porque el centro de mi universo es Colombia, pero todavía no.
Hoy estoy viva y le voy a subir el volumen a todo.
