domingo, 8 de abril de 2012

Manifiesto


Antes de ir a la cama quiero hacer un manifiesto.
He decidido no seguir más carreras, no más universidades, no más obligaciones,
no más adoctrinamientos.
Llámenlo irresposabilidad. Yo lo llamo libertad.
No más tareas impuestas.
No más ciclo obligatorio de vida.
No más nacer, crecer, estudiar, trabajar, casa, carro, beca, matrimonio, hijos, jubilación, muerte.
No en mi vida.
Digo sí a los encuentros.
Digo sí a lugares que convocan, pero que no duran años.
Digo sí a gente nueva que aporta y que luego olvidaré o de pronto no.
Digo sí a no tener planes futuros a largo plazo, que como dice la canción, tiene mucho más sentido vivir en el presente.
Digo sí a los trabajos temporales que me ayuden a conseguir los pesos suficientes para seguir moviéndome y terminar trabajando en cosas que nunca pensé y lugares que no conocía.
No más ahorrar para comprar la casa soñada.
No más esperar un príncipe azul.
No más acumular.
No más pensar en qué dirá la familia.
No más pensar en decepciones y orgullos.
Digo sí a amar sinceramente.
Digo sí a querer a los amigos y estar ahí siempre para ellos, aunque no esté.
Digo sí a olvidar los miedos y hacer cosas que nunca he hecho, a las que nunca me he atrevido.
Digo sí a los viajes sin sentido, porque no tiene sentido buscarle sentido a todo.
No más a las compañías innecesarias, no más a decir que sí cuando realmente no.
Digo siempre sí a la música, a los libros de fantasía y a la ciencia ficción. Maldita sea, sí!
Le envío un tremendo "fuck you" al mundo y a su tendencia a querer organizar mi vida y la de toda la gente.
Estoy aquí porque estoy aquí y no en otra parte.
No estoy allá porque quiero conocer otras cosas.
Volveré porque el centro de mi universo es Colombia, pero todavía no.
Hoy estoy viva y le voy a subir el volumen a todo.



domingo, 1 de abril de 2012

Gran Ola


Voy a aprender a surfear sobre grandes olas.
He dicho.
Me sentiré como un barco en marea alta
y entenderé por completo porqué
las canciones de Eddie me llegan tan hondo.
Podré confundirme con el agua
para limpiar el miedo a la vejez,
el miedo raro a sentir temores futuros,
cosa tan idiota,
soledades futuras.
Agua para borrar angustias y dejar a un lado
preocupaciones sin sentido
nimiedades estúpidas.
Espero ese océano para reducir mi ego y vanidad
para sentirme pequeña, más pequeña
y que el mar me enseñe
a no temerle a la muerte
y poder ser una con el mundo, con la madre,
volver al inicio de todo en el planeta.
Voy a acariciar las azules transparencias
y el agua me comunicará en su lenguaje
secretos ancestrales del principio de los tiempos,
del principio de la vida,
la más perfecta poesía,
la más hermosa manifestación del amor universal.
Olas.
Agua.
Armonías.
Profundidad.